martes, 5 de enero de 2010

marcando diferencia.




Las grandes pasiones de esta vida producen sentimientos contrarios. Como buena chica pasional llegó pisando fuerte enfrentando a fieles y detractores. Quizás si no hubiese hecho dicha entrada no habría decidido quedarse. Afortunadamente para todos, lo hizo.

Dicen que la diferencia primordial entre la familia y los amigos es que estos últimos se escogen. Ella consiguió penetrar en un círculo creado muchos años atrás lo que aporta doble valor a su hazaña. Cuando se procede de una familia donde los hermanos suman once la versatilidad se lleva anclada dentro. Lo mismo le dan rastas que cuellos de camisa, al final siempre acaba encajando en cualquier ámbito. Supongo que es una consecuencia positiva de haber sido criada desde la humildad pero rodeada de la elegancia que aporta la ópera.

En su “familia creada” aporta dos características, como no, contrarias y pasionales: discusión y carcajada. Discusión porque lo mismo le da una piedra que la Historia si se despierta con la vena peleona. Cualquier tema es digno de debatir. Carcajada porque lo mismo le da una piedra que la Historia si tiene ganas de reír. Cualquier tema es digno de desdibujar relajadamente para sonreír.

Prefirió ser arrebatadora a insulsa. Deportivamente hablando, competitiva a compasiva. Personalmente hablando comprensiva a instigadora.
Desde que la conocí supe que pertenecía a ese exquisito grupo de personas que van marcando la diferencia. Deslumbra con facilidad innata. Todo el que la vea de fachada lo puede afirmar pero los que tenemos la suerte de conocerla sabemos que lo mejor sale de dentro.

Tanta perfección puede sonar a hipocresía así que no puedo negar que tiene fallos explícitos y fácilmente adivinados. Sin embargo de eso se trata ¿no? Elegimos a quien queremos sabiendo que arrastran victorias y derrotas.
Ella un día prefirió elegirnos a nosotros y nosotros la queremos a ella.

Felices 22 Molusco marino.
Espero que los próximos 22 sigan acompañados de tus tirones de orejas… y de toda tú.

1 comentario:

O. dijo...

No es una novela histórica: opalazon.blogspot.com