jueves, 29 de abril de 2010

[verd]ades.


La peligrosidad de las verdades absolutas se asemeja en gran medida a la de una pistola cargada. La verdad no es única nunca. Puede tener variaciones, matices e interpretaciones por parte del sujeto que la asimila. Esto, sin embargo, no quiere decir que la verdad se convierta en mentira si su percepción varía bajo diferentes pares de ojos. Por lo tanto, cuando hablo de verdades hablo de MIS verdades pero no de LA verdad.
Una de las mejores profesoras que he tenido nos dijo un día en clase: “La objetividad es para los objetos. Ustedes son sujetos”.
Cuando explico mis verdades intento que cobren la mayor coherencia posible para que también se transformen en verdades de otros. Si uno espera que mediante una defensa absurda o directamente la no-explicación de sus verdades, el resto del mundo haga dichas verdades como propias, está totalmente equivocado.

Puede entonces que todo lo anterior para algunos sea un sinsentido y para otros, verdad casi completa.
Yo, mientras tanto, me voy a Londres.

1 comentario:

Myriam dijo...

Verdad casi completa :)
Disfruta de ese viaje.. y desconecta!