martes, 7 de diciembre de 2010

Aventuras celestiales y terrenales


La cultura de México está totalmente marcada por el dualismo, las fuerzas opuestas del Sol y la Luna. Según el mito de la creación azteca, el Sol dependía del sacrificio de personas, que prevenían que éste cayese a la Tierra y la destruyese. Los acontecimientos en los cielos y los amantes celestiales Sol y Luna también juegan un papel importante en los mitos de otras personas. La Luna es la mujer, bella pero inestable; el Sol es el hombre, que pasea sin prisas por su camino sobre el cielo. Están destinados el uno al otro, pero no pueden estar juntos. En muchas de sus pinturas, Kahlo usa el Sol y la Luna como metáforas de su propia aventura con Diego Rivera. Él encarna su sol. En sus obras, Frida Kahlo cambia el hecho de que la unión entre el Sol y la Luna sea imposible.


Durante su matrimonio, Frida Kahlo y Diego Rivera tuvieron numerosas aventuras. Las obras de Kahlo revelan cuánto sufrió por las infidelidades de Diego y cuánto echaba de menos estar unida a alguien, incluyendo a sus aventuras amorosas. El Ying y el Yang simbolizan su anhelo de vencer a sus opuestos. Así como el Sol y la Luna y el Ying y el Yang se complementan en una alternancia rítmica, también Frida Kahlo sueña una y otra vez con una unión absoluta con sus amantes: Alejandro Gómez Arias, Diego Rivera, Nickolas Muray y José Bartoli.

agradecimiento por traducción: Viki Olbés