sábado, 8 de enero de 2011

La sobriedad de las cosas que importan.

Hay noticias que abren en canal y rasgan esquemas desde arriba hacia abajo; empezando por los planes situados en la cabecera, la seguridad que encontrábamos a la izquierda, la estabilidad anímica ocupando el centro y las pocas preocupaciones a pie de página. Semejantes son, esas noticias, a un terremoto interno que, tomando una escala logarítmica arbitraria, situamos en cifra cien de “esto no lo quería” sobre doscientos de “no me lo merezco”. Doy fe, señor juez, de que cuando uno nace sustentado sobre trece pilares básicos y uno de ellos se debilita, no hay otra forma que dejar caer un mar entre las pestañas. Por tanto, no aceptamos ni una disculpa por lágrima derramada de más puesto que todas ellas son legítimas y justas. Puede que la suma de todas recomponga y eche fuera lo que sobra dentro. Con altas dosis de derecho lícito y todas las ganas del mundo. Aceptamos también amistad como método de refuerzo en los soportes y no se permiten cambios ni devoluciones.

Deja pues, que el escondite de tus ojos se atreva a lanzarse contra el desvelo de lo que pesa, hunde y gasta. Lanzarse a volar es tan fácil como empezar a despegar impulsado por pequeñas victorias. Aunque sean escasas y sepan a poco, siguen siendo victorias. Nunca le cae a nadie algo contra lo que no pueda y luchar contra un ejército de veinticuatro manos significa batalla perdida. Te lo aseguro.

Sé que a veces nos llega con esos trocitos de despiste revoloteando sobre la marca mágica en su frente. La verdad es que cuando se vive algo que realmente importa se diluye el deber con el querer y ya no se entiende donde empieza uno y termina el otro. Son pocos los que viven este tipo de cosas que hacen nacer el heroísmo de la valentía. Porque se puede ser valiente muchas veces, pero heroína muy pocas. Yo confío en que su día a día se nutre de la fuerza que aúna su espíritu. Sé de sobra que pertenece al bando ganador. Estoy, taxativamente segura, que de ésta SALIMOS.

Además, he descubierto su secreto. A veces, tiene cosas en las que pensar... Simplemente en las cosas que importan.

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