lunes, 3 de enero de 2011

M'aidez.

La base ha sufrido un ataque masivo. Nos han dejado sin flota ni munición. Las estrategias se tambalean en los mapas, quemados todos. No sonarán alarmas, inútiles todas. No hay posibilidad de reflotar aviones ni de habilitar el búnker. No encontramos paracaídas que amortigüen el golpe ni extintores que apaguen el fuego. Los capitanes no ordenan. De aquí no saldrá nada bonito, ni paciente, ni esperanzador. Por fin nadie habla.
Moriremos todos; que ya era hora.

2 comentarios:

Myriam dijo...

:)

Anónimo dijo...

menuda mano más presiosa