miércoles, 4 de mayo de 2011

Siempre acabamos llegando a donde nos esperan.

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"De momento, y sin embargo, sólo se trata de andar. De momento. Una persona mira el mapa y sólo de mirarlo se cansa. Y, no obstante, parece que todo está cerca, por decirlo de alguna manera, al alcance de la mano, la explicación, evidentemente, se encuentra en la escala. Es fácil de aceptar que un centímetro en el mapa equivalga a veinte kilómetros en la realidad, pero lo que no solemos pensar es que nosotros mismos sufrimos en la operación una reducción dimensional equivalente, por eso, siendo ya tan mínima cosa en el mundo, lo somos infinitamente menos en los mapas. Sería interesante saber, por ejemplo, cuánto mediría un pie humano en esa misma escala. O la pata de un elefante. O la comitiva toda del archiduque maximiliano de austria"

página 168. El viaje del elefante. José Saramago. Editorial: Alfaguara.

A mediados del siglo XVI el rey Juan III de Portugal decide regalarle un elefante asiático a su primo el archiduque Maximiliano de Austria. El elefante, de nombre Salomón y más tarde Solimán, comienza el viaje como un absurdo capricho real que ocasiona una trama inverosímil de base pero que el autor salva con la aportación de datos reales. La historia, narrada como un cuento, nos enseña la grandeza de lo simple través de los ojos de un humilde cornaca llamado primero Subhro y después Fritz. José Saramago canaliza a través de Fritz la perfecta educación de los analfabetos frente a la estupidez moral de los cultivados, representados éstos por el archiduque. Sin duda, la ironía con la que el autor traza la obra alcanza la categoría de arte. El gran trayecto del no menos grande Solimán, se caracteriza por continuos tintes humorísticos, por una originalidad que llama a las siglas del autor y por grandiosas sentencias del mismo. José Saramago muestra lúcidas reflexiones a través de una compasión que siente hacia las flaquezas humanas y a la que no nos tiene acostumbrados. La puntuación utilizada en esta obra sigue las reglas propias del autor. Las mayúsculas se disuelven según se considere oportuno, los diálogos de entremezclan con la pura narración y las comas sustituyen puntos y aparte con deliciosa parsimonia.

Enjoy it.

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