jueves, 24 de mayo de 2012

Desde luego que son mi prioridad.




'No es que no quiera problemas. Simplemente quiero tener problemas cotidianos'


Somos un patchwork improvisado. Un mosaico de Gaudí construido con la recogida del tiempo. Un cúmulo de remiendos. Un desastre lustroso.

Somos una película de cine independiente europeo. Algunas veces somos, como estas líneas, un arranque adolescente. Nos cruzamos con ciertos tramos de telenovelas que no siempre guardan un final feliz en la recámara. Afortunadamente la felicidad no es de telenovela. La felicidad, que hay mucha y muy buena, es de verdad. 


Si el tiempo corre difícil, tenemos seguro médico. Podemos desenfundar la reanimación asistida sin costes. Tenemos coordinación de eventos: la comida correcta, las horas adecuadas. Tenemos un pozo de penas que nos devuelve un reflejo racional y sosegado. Tenemos expresiones profesionales, cariñosamente pedantes y tan afiladas como cuchillos japoneses. Volamos sujetas a las leyes y al civismo. Aunque esto último, puede, que sólo de vez en cuando. Nos relatamos a menudo con un posicionamiento empático dentro de otro cuerpo y acabamos frases hablando en nombre de otras. Tenemos un calendario hecho persona que siempre recuerda qué pasó un miércoles de julio, un lunes de otoño o una despedida de septiembre. Tenemos un ingrediente de 'no importa' otro de 'imprescindible' y otro de 'pasemos al siguiente tema'. Prácticamente tenemos un pie aquí y otro allá. El corazón unido con doble puntada, también.


Caminamos troceadas
pero caminamos.


No sabría decir quién tiene qué. Puede que sea, en parte, porque todas guardamos un trozo de otra.

1 comentario:

Tet dijo...

Me encanta, Noelius! Si es que las canarionas, sois demasié! ;)