lunes, 4 de junio de 2012

Acotación de autobús.


El sol muere en los ladrillos
y resucita en el filo de las ramas.

Nace un hueco añil por allá
entre dos nubes blanco roto
procurando un pentágono
     (como si de cinco extremos
     se hiciese un cielo).

La gente espera a llegar.
Llegar a tiempo, llegar sin más.
Consuela saber al menos
que muchos buscan llegar
y no marcharse.

Si miras a un lado se acuestan
tres oficinas disponibles
con cuatro luces apagadas.

Si miras a otro lado sabrás
que la ciudad se dibuja doble.
Una es ella en sí misma
hecha a evidencia abierta.
Otra es la pintura en reflejos
entre cada par de contraventanas.

Diciembre revienta Madrid
a belleza.

Diciembre invita a rimar:
Retablos, establos, andamios,
Y a decir un 'vayamos lejos 
De las luces 
Del abecedario
De los techos' 




(por los proyectos que no fueron) 

1 comentario:

Keanny. dijo...

Está muy bueno.