viernes, 11 de enero de 2013

Madrid, primeros días de 2013.

Esta mañana las calles estaban ordenadas. Los coches en su sitio, las personas justas. Hay días de frío que dejan una pulcritud en las aceras que los días de verano no consiguen jamás. El cielo no deja de emanar niebla, eso sí. Al volver a esta ciudad me visita el resfriado pues, según leí hace dos días, si no se duerme bien los virus atacan. El primer día dormí mal pero soñé bien y mucho. He soñado acompañada y eso siempre justifica un buen resfriado. 
Bienvenido sea el 2013 en Madrid. 

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