miércoles, 4 de diciembre de 2013

Cuando la realidad supera a Camus.

Leía el otro día que un señor griego incendió su casa y arrojó su coche por un acantilado para que no se los quedase el banco. Lo encontraron fumando ante su casa en llamas y dijo: "Esos hijos de perra no se van a llevar nada mío."

Leía poco después H. el primer volumen de Carnets, de Camus, y me enseña este fragmento: 

"Septiembre 

Terminada primera parte de Absurdo. 
El hombre que arrasa su casa, quema sus campos y los recubre de sal para no cederlos."

página 133. Carnets, I (Alianza Editorial), de Albert Camus.

He aquí un ejemplo de la realidad comiéndose a Camus. 




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