sábado, 22 de marzo de 2014

Nos queda media década para no parecer ridículos.

Los escotes pronunciados. Los planes que empiezan después de las 2 a.m. Las amistades descarnadas. Creer que todo lo podrán. Los 'tía, no me hace caso'. Los malos finales para nuestro estómago en plena calle. Las resacas simuladas tras gafas de sol. Los veranos inesperados. Los 'qué va a pasar'. Los 'probamos y ya vemos'. Los martes por la mañana volviendo a la cama después de desayunar. El rímel de anoche, por la mañana. El pelo largo y enredado. La inconsciencia no programada. 

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